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La acción política de los cristianos

mayo 29-21:00 - 22:30

Contaremos con la colaboración de Jonatan García

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Doctor en Ciencias Políticas de la UPV/EHU tras defender la tesis Participación política y asociacionismo: el caso de las asociaciones de fieles de la Diócesis de Bilbao. Han dirigido la tesis el catedrático en Ciencia Política Francisco J. Llera Ramo y la profesora del Departamento de Ciencia Política y de la Administración de la UPV/EHU Ainhoa Novo Arbona. Los intereses académicos del investigador García Rabadán se centran en el comportamiento electoral, los partidos políticos, la comunicación política así como la relación entre política y religión en Euskadi. Así mismo es miembro del equipo Euskobarómetro.

Hasta ahora los estudios realizados han analizado la participación electoral de las personas católicas. ¿A quién votan? El doctor en Ciencia Política de la UPV/EHU Jonatan García Rabadán ha ido un paso más allá para estudiar, por primera vez, cómo participan en política las personas católicas asociadas.

La investigación llevada a cabo por el profesor del Departamento de Sociología y Trabajo Social de la UPV/EHU Jonatan García Rabadán concluye que la participación de las personas católicas practicantes de la Diócesis de Bilbao en la vida política, entendida como participación en el día a día para influir en las decisiones institucionales, está por encima de la media de las personas de la comunidad autónoma. Además esta alta participación se produce en todos los ámbitos de la sociedad; es muy activa, diversa y abierta y no se limita a votar en unas elecciones.

El profesor García Rabadán ha centrado su estudio en las asociaciones de fieles de la Diócesis de Bilbao integradas en el Consejo de Comunidades de Bizkaia y en Acción Católica. Son un total de 24 agrupaciones con aproximadamente 1.400 personas inscritas mayores de 18 años, de ellas ha entrevistado a 683 personas que constituyen una muestra suficientemente representativa y heterogénea. Esta feligresía está formada por un porcentaje similar de hombres y mujeres, de entre 35 y 65 años con estudios superiores. Es un perfil muy diferente del aportado por los estudios socio-demográficos que sobre la comunidad creyente han elaborado el Euskobarómetro o el CIS y que dibujan a una mujer mayor, sin estudios y que trabaja en casa.

Participación diversa, activa y abierta

El desarrollo de estas asociaciones religiosas se vio favorecido por la apertura que impulsó el Concilio Vaticano II (década de los 60 del siglo XX) y por los cambios vividos a finales de los años 70 y principios de los 80, años clave en el desarrollo del asociacionismo. Nacieron asociaciones más participativas que buscan el bien común social en cualquier lugar de la sociedad, y no solo en ámbitos estrictamente religiosos. «Así una persona que forma parte de una asociación de fieles puede también estar integrada en una organización política o sindical comunista o de cualquier otro signo político», apunta el profesor.
En este sentido, la investigación ha constatado que las personas asociadas en este tipo de colectivos religiosos desarrollan un alto grado de participación: se manifiestan, firman peticiones, hacen boicot (rechazo al consumo) y buycott (consumo deliberado por motivos éticos, medios ambientales…) de productos, establecen contactos con representantes políticos y colaboran en otras asociaciones. De hecho, de media participan en otras tres asociaciones además de la propia; mientras que el promedio para un ciudadano o ciudadana vasca es de una sola asociación.
Además de la cantidad, también la variedad distingue a las personas de la feligresía de Bizkaia. No se limitan a agrupaciones católicas sino que intervienen de manera activa en asociaciones, grupos o movimientos de cualquier color. Esta circunstancia también facilita el salto a la política; y, así, entre las personas entrevistadas para la investigación, había junteros, diputados, senadores, alcaldes y representantes sindicales de diversa índole. «Todas estas personas piensan de diferente manera, pero trabajan juntas en la asociación religiosa, comparten creencias, viven su fe en comunidad y son personas muy activas a nivel individual», subraya Jonatan García.

Habilidades religiosas

Pertenecer a una asociación favorece, además, el desarrollo de las llamadas competencias cívicas, y dota de recursos para interactuar con otras organizaciones sociales. Estas capacidades también aparecen al integrarse en una asociación de fieles; pero, en este caso, además se incorporan otras aptitudes denominadas ‘habilidades religiosas’ (Church Skill).
El concepto de ‘habilidades religiosas’ procede de los estudios realizados entre los colectivos cristianos de Estados Unidos. Son el conjunto de destrezas que complementan las capacidades cívicas de que se adquieren una asociación no religiosa. «Si en un acto religioso una persona suele salir a hablar o leer un mensaje comienza a desarrollar capacidades comunicativas. Si hay que preparar un encuentro religioso, utilizará habilidades para la organización de actos. Es decir, comienza a emplear competencias trasversales que también utilizará en otras ocasiones profesionales o personales y/o en otro tipo de asociaciones», concluye el profesor universitario.
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Fecha:
mayo 29
Hora:
21:00 - 22:30