¿Es mucho 4500 litros?

Pilar Alejos

El pasado sábado realizamos una actividad lúdica en la Casa de Cultura y Encuentro de Valladolid para reflexionar, de una forma diferente, sobre el desperdicio de alimentos. Jugando como si estuviéramos en un bingo, teníamos que completar nuestro cartón, en el que aparecían las respuestas a distintas preguntas sobre el despilfarro.

Algunas respuestas, aunque son escandalosas, ya nos van sonando. ¿Cuánto de los alimentos producidos acaba en la basura? Un tercio de los alimentos acaba en la basura. ¿Cuántos millones de personas podrían ser alimentadas con lo que se produce en la actualidad? 12 000 millones de personas podrían ser alimentadas. ¿Por qué hay alimentos que no salen del campo, ya que no vamos a querer comprarlos? Porque son feos.

Ahí nos surgió el primer punto de debate entre los participantes del juego. ¿Yo compraría algo por el mismo precio si no tiene buena pinta, si está maduro…? Algunos pensaban que no elegirían esos productos en la frutería si no había una compensación económica ¿Pero si está bien para ser consumido hoy? ¿Y tú lo quieres para comerlo hoy? ¿Si va a saber igual de rico? Algunas personas ponían peros. Una patata pequeña se tarda más en pelar y no tengo mucho tiempo para cocinar, era la sincera respuesta de uno de los que no aceptaban la reflexión.

El diálogo nos hizo caer en la cuenta de que hay hábitos de consumo que sí que podemos cambiar para que no se descarten tantos alimentos que acaban en la basura. Vimos que si que es importante realizar una labor de concienciación sobre esta cuestión.

El otro tema controvertido estuvo en torno a la pregunta: ¿cuántos litros de agua necesita una manzana para ser producida? La respuesta que aparecía en el cartón del juego era 70 litros. A varias personas les parecía imposible aceptar este dato y estuvimos debatiendo sobre ello. El tema se complicó cuando se dijo que para llegar a tener un filete de 300 g en nuestro plato hacen falta 4500 litros de agua.

Comprometida a seguir indagando sobre ello, he encontrado esta referencia, que creo que corrobora los datos. La FAO estima que la industria agroalimentaria requiere aproximadamente 100 veces más agua que la que utilizamos para fines personales y también afirma que el riego necesario para llevar a cabo tareas en la agricultura y en la ganadería consume el 70 % del agua extraída de ríos y reservas subterráneas. Si pensamos que la tercera parte de lo producido va a acabar en el vertedero empezamos a entender otra parte importante de este problema.

Esta jornada de juego nos sirvió para concienciarnos o para empezar a pensar que, cuando desperdiciamos alimentos que podrían estar alimentando a quienes mueren de hambre, no solo estamos siendo indiferentes ante estos millones de personas, sino que estamos tirando recursos naturales y contaminando la tierra de forma inconsciente y peligrosa.

Cambiar nuestros hábitos de consumo y exigir políticas que combatan el despilfarro de alimentos es un deber para con nosotros y con las generaciones futuras.

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