Sacerdote Don Diego Garrido Pombo y el Consejo Revolucionario

En el contexto de la Guerra Civil Española (1936-1939), donde abundaron los hechos de matanzas de población civil en ambos bandos, y en particular hacia numerosos sacerdotes y laicos de la Iglesia, destacamos este testimonio:

El sacerdote Don Diego Garrido Pombo, nacido en 1874 en Cuevas de Almanzora, no fue asesinado como casi todos los sacerdotes del valle.
En diciembre ocurrió un hecho de notable importancia para Don Diego y para toda su gente de la ciudad montañosa. El párroco de Tíjola (Almería) es respetado y bien querido por el comité revolucionario y le dejan estar en paz en su propia casa. El 15 de diciembre, por la tarde hay programada una reunión muy importante del Consejo Municipal. Participan todos sus componentes: siete pertenecen a la Izquierda republicana y cinco son Socialistas. Al día siguiente el propio sacerdote es reclamado en el ayuntamiento. Le entregan un documento escrito y aprobado por unanimidad cuyo contenido es el siguiente:


“En reunión celebrada anoche por los miembros del Consejo municipal y con la asistencia de los
componentes de las Directivas de todas las Organizaciones Sindicales y políticas de esta localidad, al objeto de tratarse de diversos asuntos de interés general, se tomó el acuerdo, por unanimidad, de que se establezca en esta ciudad un Liceo popular preparatorio para examinarse en los centros oficiales de enseñanza, y de que se ponga Vd. a su frente, para organizarlo y dirigirlo con las más amplias facultades, teniendo presente que, hijo de un artesano, ha sabido por propios méritos obtener el título de Licenciado en Ciencias Naturales y que cuenta con una larga experiencia en la enseñanza secundaria y superior, en cuyo ejercicio ha acreditado excepcionales aptitudes pedagógicas y ha tenido generosa preferencia para enseñar gratuitamente a hijos de obreros y discípulos de escasos recursos, siendo notorio que en esa labor ha procurado al par que la más completa instrucción posible de los alumnos, la mejor educación cívica y moral de los mismos, puesta la mira en conseguir ciudadanos laboriosos, rectos, cultos, libres y conscientes, amantes de nuestra Patria, defensores de la justicia social, impulsores del progreso y leales servidores de la República Española. Lo que ponemos en su conocimiento a los efectos consiguientes”.
Salud y República. Tíjola, 16 de diciembre de 1937.


Dicho documento lo firman el Alcalde Antonio Martínez y los tres consejeros González, Alonso y Guirado. Por el Partido Comunista: Antonio Jiménez. Por la Juventud Socialista Unificada: Rafael Martínez y Martínez Robles. También aparece el sello y firma de CNT-AIT.

Agradecemos a Antonio Martínez Pozo, que fue discípulo de Don Diego María, y que en el año 2005
escribió sobre el Boletín Informativo de Tíjola: “Es un documento único en toda España que honra tanto al párroco Diego como a toda la población de dicha ciudad, ya que en medio de la persecución religiosa, tras un tiempo de atenta vigilancia, el Consejo Municipal, aún oponiéndose a órdenes superiores, encarga a un sacerdote, que, aunque si bien es verdad que le impiden ejercer su ministerio, le permiten servir de manera diversa a su comunidad, también durante la terrible persecución religiosa”.

Del libro “Emilia gitana mártir y los héroes del río Almanzora”. Autor: Don Mario Riboldi. (Extracto de las páginas 32, 33 y 65):

Publicado en Artículos, Historia, Testimonios y etiquetado , .

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *