Demanda penal contra Inditex por genocidio y crímenes de lesa humanidad

Autor: Jaime Martínez

Las presiones contra la compañía española Inditex para que se posicione abiertamente en el presente conflicto sobre el algodón de Xinjiang y los derechos humanos de los uigures se agudizan, después de que a finales de la pasada semana un colectivo formado por diferentes organizaciones no gubernamentales y una supuesta víctima de trabajos forzosos uigur presentasen una demanda penal contra la compañía en Francia.

A la luz de las informaciones que vienen sucediéndose desde hace ya varios años y que apuntan a la supuesta vulneración de los derechos humanos de la minoría de los uigures que se estaría llevando a cabo por parte del Gobierno chino, sobre el que se extiende la sospecha de estar empujando a la población perteneciente a esta minoría étnica a prácticas esclavistas y de trabajos forzosos en distintos sectores industriales, entre ellos a la recolección de algodón, las organizaciones Sherpa, el Collectif Éthique sur l’étiquette, el Instituto uigur europeo y una víctima uigur representada por el despacho legal Cabinet Bourdon & Associés, así como con el apoyo de varios eurodiputados, han presentado una demanda penal en el Tribunal Judicial de París contra el Grupo español Inditex, matriz de cadenas de moda tan conocidas como Zara, Bershka, Pull&Bear o Massimo Dutti, así como contra la compañía japonesa Uniqlo, la estadounidense Sketchers y el Grupo francés SMCP, matriz de las marcas Sandro, Maje, Claudie Pierlot y De Fursac.

Acusaciones de genocidio y de crímenes de lesa humanidad

Por el momento ninguno de estos Grupos multinacionales han emitido un comunicado oficial al respecto en el que entren a responder a la interposición de esta demanda penal, con la que desde las diferentes organizaciones los acusan de beneficiarse de los crímenes contra los derechos humanos que se estarían practicando contra el pueblo uigur por parte del régimen de Pekín. Atribuyéndoles en este sentido a las compañías señaladas los delitos de encubrimiento de trabajos forzosos y la práctica de unos crímenes de lesa humanidad en los que habrían, supuestamente, incurrido como consecuencia de la aceptación y la connivencia con esta serie de acciones dentro de sus respectivas cadenas de valor. Una tolerancia que las haría partícipes, así lo entienden los demandantes, de graves infracciones tanto éticas como penales, como las de los delitos de trata de seres humanos en forma de banda organizada o del de genocidio.

“Desde al menos 2019, periodistas e investigadores han denunciado la existencia de prácticas sistemáticas de trabajos forzosos en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang por parte del gobierno chino”, una zona en la que “se produce casi el 20 por ciento del algodón del mundo”, explican desde el Collectif Éthique sur l’étiquette a través de un comunicado. “Sin embargo”, añaden, “con la información publicada hasta la fecha”, las compañías demandadas, “así como muchas otras empresas transnacionales”, habrían venido “continuando subcontratando parte de su producción” a grupos asentados en la zona de Xinjiang “o bien comercializando bienes a partir del algodón producido en esta región”, siendo como resultado “cómplices de los graves delitos que allí se cometen”.

Como consecuencia de estos hechos, apuntan desde la organización francesa, y “con el apoyo de varios eurodiputados”, incluido el francés Raphaël Glucksmann, “nuestras organizaciones han presentado esta denuncia con el fin de poder esclarecer el papel que desempeñan las empresas multinacionales dentro de los delitos cometidos contra el pueblo uigir”. Unas supuestas violaciones de los derechos humanos sobre las que ahora imperan a “los tribunales franceses” para que “se pronuncien sobre su posible responsabilidad penal”.

“Esta no es la primera vez que se presenta una denuncia sobre la responsabilidad de las multinacionales por una posible violación de los derechos humanos, pero sí la primera que se presenta por unos motivos tan graves”, explicaba Nayla Ajaltouni, coordinadora del Collectif Éthique sur l’étiquette, al medio de noticias francés France Inter. “Después de varios meses de interpelaciones internacionales y de presiones políticas, ya no se trata de informarles de los delitos de los que son cómplices por fines lucrativos”, añade, “ahora es el momento de presentar pruebas ante el juez para demostrar la responsabilidad penal de estas marcas”.

La primera de muchas demandas

Esta acción y el que haya eurodiputados como Glucksmann que han avalado y participado de la presentación de la demanda, hay que entenderlo como una consecuencia directa de los planes legislativos que vienen desarrollándose a nivel europea. Escenario en el que a lo largo de las últimas jornadas se han acelerado las acciones que conducirán a una mayor responsabilidad de las empresas con presencia en territorio comunitario hacia sus respectivas cadenas de valor.

En este sentido, y como principal causa además que se encontraría tras el reciente boicot que habrían auspiciado desde el propio Gobierno de Pekín contra la multinacional sueca H&M, parte de una estrategia de fuerza que ha terminado salpicando a otros grupos multinacionales, entre ellos también a Inditex, nos encontraríamos con el reciente texto probado por el Parlamento Europeo en materia de “diligencia devida” y de defensa de los derechos humanos y medioambientales por parte de las empresas. Una resolución que ya ha sido remitida a la Comisión Europea para su desarrollo, y sobre la que ahora esta demanda y sus impulsores buscaría ejercer presión con el fin de evitar que la norma termine diluyéndose frente a los intereses económicos que pudieran mostrar los grandes grupos multinacionales. Finalidad para la que desde Collectif Éthique sur l’étiquette ya adelantan que llevarán acciones similares a esta ante las instancias judiciales de distintos países.

“Es parte de los trabajos a largo plazo que llevan a cabo nuestras organizaciones en su lucha contra la impunidad de las empresas transnacionales y el buscar garantizar el acceso de las víctimas a la justicia y a su reparación”, añaden desde la organización francesa. “La directiva europea sobre el deber de vigilancia que se redactará en los próximos meses deberá de saber dar respuesta a estas cuestiones cruciales”. Un objetivo que perseguirán estos distintos colectivos de manera activa, entre otras acciones con la interposición de denuncias como esta. Una reclamación por vía judicial que llega avalada y que cuenta con el apoyo de organizaciones como el Centro Europeo de Derechos Constitucionales y Humanos ECCHR y el Congreso mundial uigur, y que no es más que “la primera de una serie de demandas que se interpondrán en otros países europeos en los próximos meses”.

“Nuestro objetivo”, detalla Ajaltouni, “es que esta directiva se inspire en las deficiencias de la legislación francesa y que vaya más allá”. Logrando contar “con un alcance más amplio, un régimen de responsabilidad civil aplicable a todas las empresas domiciliadas, basadas o con actividades comerciales en el mercado europeo”, y en la que además se lleve a cabo “una reversión de la carga de la prueba”. La cual, explica, “aún recae sobre la víctima de la violación de los derechos humanos en la legislación francesa”. Una normativa que, por ahora y a la espera de la aprobación de la nueva normativa europea, parece que será el que servirá de base para dirimir este conflicto.

Cristina Romero presentando las firmas contra el despilfarro de alimentos

¡Hay que ponerse!

Fuente: despilfarroalimentario.org

Hace unos días tuvimos la oportunidad de compartir esta charla telemática sobre el despilfarro de alimentos organizada por Encuentro y Solidaridad. Un rato de diálogo de despilfarroalimentario.org con Cristina Romero que quiso y quiere ser un espacio de encuentro sobre este tema.

Según el último informe de la ONU, en el mundo se despilfarran 931 millones de toneladas de alimentos cada año y esto teniendo en cuenta sólo las que se producen en las cadenas finales de la cadena alimentaria. Esto equivale a uno de cada tres alimentos.

Se puede hacer mucho para prevenir y corregir esta situación, que no es una simple fatalidad, sino que tiene causas concretas y por lo tanto soluciones concretas. Cristina Romero es una de estas experiencias concretas, que parte del simple hecho de ser madre de un niño que acude a un comedor escolar pero que ha comprobado que los retos no son inalcanzables, sino que se pueden conseguir con la ayuda de otros, luchando juntos.

En la típica reunión de comienzo de curso, hablando de los comedores escolares, se hizo consciente de la cantidad de comida que de tiraba y tomó cartas en el asunto. No basta con quejarse, ¡hay que ponerse! y Cristina se juntó con otros y se puso.

Iniciativa legislativa contra el despilfarro

Recuperar este despilfarro de alimentos es posible a nivel particular, que alguna escuela, por iniciativa propia organice este excedente, pero Cristina se propuso que esto llegara a nivel legislativo, que no dependiera de la voluntad de un centro en concreto. Un ejemplo de un colegio en Lleida, en seis escuelas, recogieron 9.000 raciones en un año; multiplicar estas cifras por todas las escuelas del país alcanzaría cifras escalofriantes.

Juan Marcos de Miguel participó también en este diálogo, desde su trabajo en el departamento de salud pública de Cataluña; como bien nos explicó, el riesgo cero existe: no hacer nada. Pero esto no es válido en este tema, en un tema en el que con un simple gesto de voluntad, supondría una recuperación de más de 90 toneladas de comida sólo en Cataluña.

Un pequeño detalle es que en estos comedores se prepara la misma cantidad en cada ración para todos los niños, independientemente de la edad. Teniendo simplemente esto en cuenta, en tres meses se redujo un 92% el despilfarro en el comedor de un pequeño centro educativo rural. Esa fue una primera batalla ganada en el camino hacia el cambio de la ley de seguridad alimentaria.

escuela y COVID19

Escuela y COVID19

Por un protocolo coherente con el avance científico.

Un grupo de familias de Cantabria ha creado la plataforma “Escuela y Covid”. Hace unos días han presentado en la Consejería de Sanidad y Educación el manifiesto en el que solicitan, entre otras cosas, que se modifique algún punto del protocolo en los colegios de educación primaria.

Desde su web nos lo explican.

En otras comunidades autónomas, las familias, a través de sus representantes, tienen voz en los órganos de seguimiento de los protocolos. Además, las reuniones de estos órganos (donde se presentan los datos, se exponen las dificultades y avances, se proponen alternativas…) son públicas. Así todos sabemos quién y qué se propone. Éste es sólo un ejemplo. La Consejería de Educación y Sanidad/Salud pública ¿puede explicar el oscurantismo y falta de democracia que rodea a las reuniones de trabajo sobre los protocolos/planes de contingencia? Cada vez es más lógico que normativas que repercuten en toda la sociedad y de forma desigual, cuente con los distintos colectivos afectados y con un equipo multidisciplinar de profesionales, para llegar a una propuesta equilibrada que minimice el riesgo de transmisión y las consecuencias de las medidas adoptadas. Multidisciplinaridad de profesionales y agentes sociales, y actas públicas de las reuniones de trabajo, son condiciones imprescindibles para generar confianza y para establecer normativas y protocolos que realmente sirvan a la sociedad.

En contacto con instituciones y asociaciones

Por eso nos alegró el largo tiempo dedicado a dialogar con nosotros por el Colegio de Enfermería. Con el de Psicólogos estaremos el 14 de abril. Estamos esperando respuesta por parte del Colegio de Médicos. Los profesionales crecemos especialmente en esa escucha. El Colegio de Licenciados en Educación Física recibió nuestro manifiesto por correo y estudiarán nuestra propuesta de adhesión al mismo.

Escuela y COVID
Reunión en el Colegio de Enfermería junto a Mª Luz Fernández (Presindenta) y Alexandra Gualdrón (Vicepresidenta)

Como no puede ser de otra forma, también hemos hecho llegar nuestro manifiesto a AMPAs, FAPA, CONCAPA y equipos directivos. Contamos ya con la adhesión de uno de ellos y esperamos aumentar la lista. Hemos solicitado a la FAPA a enviar a todas las AMPAS este manifiesto y animamos a que todas ellas se sumen al mismo. También animamos a dicha federación a que reclame su presencia en las reuniones de los grupos de trabajo sobre planes de contingencia y en la del grupo mixto sanidad/educación, y que allí lleve la opinión de las familias (estableciendo las reuniones y metodología acorde para eso).

No nos hemos olvidado de los sindicatos. También a ellos les hemos hecho llegar nuestras reivindicaciones. También ellos se pueden adherir al manifiesto en el que pedimos que el protocolo de primaria (más restrictivo) se equipare al de secundaria, lo cual está generando más confinamientos en las aulas de 6 a 12 años . ¿Es menos importante un profesor de educación primaria que otro de secundaria? ¿Se puede prescindir de su educación presencial más? Nos sorprendió mucho que UGT sección educativa, nos dijera que no se pueden dar los datos de transmisión comunitaria en el centro escolar, lo cual forma parte de una de nuestras reivindicaciones. Es decir, proporcionar el dato de cuantos alumnos de un aula se contagian por un compañero que se ha infectado fuera del aula. En la experiencia de las familias que formamos parte de esta plataforma con nuestros hijos y conocidos, la transmisión intracomunitaria en las clases de primaria ha sido cero. Suponemos que los datos a nivel de todos los centros de Cantabria serán anecdóticos o bajos, como ocurre en otras CCAA y países. Desde AGOSTO, la evidencia científica continúa afirmando que la transmisión de niño a niño y de niño a adulto en las escuelas es poco común. UGT aludió a la ley de protección de datos como razón para no ofrecer esta información. No es así. Adjuntamos la tabla de Navarra (reflejando que la transmisión comunitaria tanto en primaria como en secundaria es muy baja, incluso menor en primaria).

Fuente

Es muy importante que se proporcionen estos datos, como también el de la transmisión comunitaria de la infección de niños a profesores (por varias fuentes nos llega que nula, en cualquier caso seguro que anecdótica siguiendo la norma de otros lugares donde sí proporcionan este dato). Permite ver la realidad.

Esta semana nos ha alegrado que los medios de comunicación, quisieran dar voz a esta iniciativa: Alerta, el Diario Montañés, Cadena Ser radio, Cope radio, Castro confidencial, el diario Cantabria.

Los protocolos contra el COVID19 son necesarios

NI MUCHO MENOS ESTAMOS EN CONTRA DE PROTOCOLOS EN LAS ESCUELAS, SON NECESARIOS. Pero no hay ninguna razón avalada por la realidad, los datos, la investigación científica… por la cual se esté penalizando a los niños de primaria respecto a secundaria, con un protocolo más restrictivo, cuando los niños más pequeños transmiten menos y tienen mascarilla, y aulas con similares condiciones (número de alumnos por ejemplo) que secundaria.

¿Por qué se está promoviendo la escuela del miedo? ¿Qué mensaje estamos transmitiendo a los niños, cuando se han suspendido las salidas fuera del colegio, en muchos centros? ¿O se impide a una madre/padre/profesional no entrar al cole a dar un taller (que hasta en el patio se podría dar)? Ni las residencias de ancianos, con una población de riesgo, han impedido la entrada de familiares durante todo el tiempo de pandemia.

Tenemos 8 días de vacaciones, la vuelta del cole es posible que sea en otras condiciones. Ofrecemos nuestra colaboración para eso. Las consecuencias de los aislamientos en los niños son notables (ver nuestro manifiesto y entradas de la web). Ni un solo niño más con un aislamiento que no le corresponda en coherencia con los datos y el conocimiento científico. Hace falta liberar de presiones o intereses (que no sean el bienestar físico y psicosocial de los niños) los protocolos educativos. Si especialmente las familias, profesores y equipos directivos  exigimos esta liberación, a la vuelta de vacaciones tendremos un protocolo diferente.  Esperar al curso que viene es una canallada. Por eso llamamos también a los colegios profesionales, sindicatos, asociaciones que trabajen con colectivos con más dificultades socioeconómicas o psicoeducativas, a adheriros al manifiesto.

Podéis escribir un correo a la dirección escuelaycovidcantabria@gmail.com y decir que vuestra asociación/colectivo se adhiere, enviando vuestro logo.

Cualquier persona puede adherirse a este manifiesto

La biblioteca

Ana Sánchez

Según las tipologías tradicionales, hay distintos tipos de bibliotecas: académicas, artísticas, gubernamentales, especiales, de investigación, públicas, nacionales, escolares,… Desde luego no se puede olvidar que esto fue algo que tuvieron también muy presente los componentes del movimiento obrero a lo largo de la historia: conscientes de que era imprescindible para su emancipación la lucha contra la ignorancia. Así se reflejó esta necesidad en su trabajo a través de centenares de publicaciones y la dotación de bibliotecas; tan pronto era creado un ateneo, casa del pueblo o sociedad obrera, era uno de los primeros servicios que se ponían en funcionamiento.

Y es que la biblioteca, especialmente las bibliotecas públicas, aquellas que están destinados a todos, en las que todos tienen cabida, a las que todos pueden acudir por el motivo que sea (no siempre será la lectura y quizá cada vez menos). Esto es lo que refleja la película “La biblioteca” de Emilio Estévez estrenada en 2018. La historia es sencilla y quizá lo refleja bien una frase que recuerdan en ella:

“En las almas de las personas las uvas de la ira se están llenando y se vuelven pesadas, cogiendo peso, listas para la vendimia”.

Gente de todo tipo acude a la biblioteca con sus necesidades: aburrimiento, inquietud, estudios, curiosidad, conexión a internet,… o simplemente a un lugar donde poder utilizar los lavabos y pasar el día alejados del frío. Este es pretexto de esta película, en la que un grupo de sintecho de Cincinnati acuden regularmente y donde se van estableciendo las inevitables conexiones y relaciones entre ellos mismos y los trabajadores de la biblioteca (seguramente también con otros usuarios, aunque eso no quede plasmado en el metraje). Esta cercanía que se va fraguando a lo largo del tiempo desemboca en un hecho que puede considerarse insólito: deciden quedarse allí a pasar la noche, ante la ola de frío que amenaza la ciudad.

A lo largo de esta “ocupación” vamos conociendo a los distintos protagonistas, su vida y aspiraciones, sus miedos e incoherencias, sus mezquindades y heroicidades. Cada uno tiene una historia detrás que le ha ido haciendo ser como es: la periodista que aspira a la exclusiva de su vida; la bibliotecaria idealista que duda al enfrentarse a la vida real; el político en puertas de una campaña que puede verse afectada por este incidente; el director de la biblioteca comprometido desde su vocación con la lucha por los derechos humanos; el veterano dispuesto a luchar por la libertad y recordar a la sociedad que toda persona importa; el bibliotecario que sabe, por propia experiencia, ponerse en la piel de los demás,…

Aunque no esté basada en hechos reales, es una muestra más de que las revoluciones noviolentas ganan, que son las que nos demuestran que es verdad que hay una grieta en todo y así es como entra la luz.

pxhere.com

Lo que el resto del mundo puede aprender de los movimientos de protesta africanos

Fuente: africaye.org

Cuando estallaron las protestas en Sudán en diciembre de 2018, los medios internacionales se apresuraron a enmarcarlas como disturbios espontáneos que probablemente desaparecerían. Sin embargo, cuando finalmente llevaron al derrocamiento del dictador Omar al-Bashir en abril de 2019, quedó claro que las protestas eran parte de un movimiento social organizado enraizado en la oposición de base de Sudán

El movimiento sudanés no estaba solo en el continente. Días antes, los manifestantes en Argelia forzaron la renuncia del presidente Abdelaziz Bouteflika, culminando una década llena de protestas, en la que la movilización masiva contribuyó a las transiciones de poder en Níger, Túnez, Egipto, Libia, Senegal, Burkina Faso, Gambia, Etiopía y la República Democrática del Congo (RDC). 

Según el proyecto de datos de eventos y localización de conflictos armados, la frecuencia de las manifestaciones masivas en África se ha multiplicado por siete en la última década. Además, investigaciones recientes sugirieron que las protestas no violentas en el continente han tenido mucho más éxito en lograr sus objetivos que las manifestaciones en cualquier otra región del mundo. 

Por supuesto, el aumento de las protestas en las calles no es una noticia del todo buena. Los movimientos de protesta están motivados en parte por la insatisfacción con mediocres gobernabilidades y no siempre conducen a una mayor democratización. Sin embargo, el extraordinario crecimiento y la tasa de éxito de la movilización masiva en África contrasta notablemente con la disminución de la eficacia de los movimientos en Occidente y más allá. 

¿Qué explica el relativo éxito de las protestas en África? ¿Qué pueden aprender de ellos otros movimientos de todo el mundo? Destacamos tres lecciones clave: 

Crear movimientos inclusivos 

Un principio clave de la teoría de los movimientos sociales sostiene que las campañas de protesta exitosas deben atraer a amplios sectores de la población y cultivar el apoyo a través de las divisiones de clase, étnicas, regionales y religiosas. Sin embargo, muchas protestas en Occidente están reduciendo sus bases de apoyo, transmitiendo mensajes en formas que hablan más allá de los bandos opuestos y pintando a los oponentes como peligrosos enemigos. Especialmente en un contexto en el que muchas sociedades se está polarizando políticamente, el resultado son movimientos basados ​​en la exclusión más que en la inclusión. 

En lugar de luchar por la pureza ideológica o crear dicotomías “nosotros-ellos”, los movimientos democráticos en África han construido coaliciones generales entre diversos grupos. La Asociación de Profesionales Sudaneses reunió a miembros de los sectores de la atención médica, la educación y el derecho bajo una amplia bandera no ideológica. En Zimbabue, el pastor Evan Mawarire movilizó a profesionales, jóvenes, trabajadores pobres y, críticamente, a los veteranos que lucharon junto a Robert Mugabe durante la lucha por la independencia en la década de 1970. En Nigeria, un país con profundas brechas regionales y religiosas, el movimiento #EndSARS para detener la brutalidad policial diseñó cuidadosamente sus mensajes para atraer tanto a los cristianos del sur como a los musulmanes del norte. 

Al apelar a través de las divisiones, estos movimientos han podido ganar concesiones de las élites, estimular las deserciones de los servicios de seguridad y obtener apoyo internacional. 

Profundizar en las organizaciones formales de la sociedad civil 

Si bien las manifestaciones grandes pero fugaces pueden ser suficientes para derrocar a los autócratas, mantener la democracia a largo plazo requiere protestas arraigadas en una sociedad civil duradera. Las protestas nacidas de las redes sociales pueden ser más fáciles de lanzar y hacer crecer, pero sin vínculos con organizaciones tradicionales de la sociedad civil como iglesias, sindicatos, grupos de estudiantes u ONG, los manifestantes rara vez pueden mantener la ventaja contra los gobiernos y sus herramientas coercitivas. 

En África, muchos de los movimientos más exitosos han utilizado las redes sociales de manera táctica para fomentar la participación masiva, pero también se han construido sobre los cimientos de la sociedad civil tradicional con décadas de experiencia previa. Las protestas #EndSARS en Nigeria son la última manifestación de un movimiento que comenzó en 2010 y ha sido impulsado por una coalición de organizaciones que están recaudando dinero, coordinando líneas de comunicación y ofreciendo asistencia legal a los manifestantes. En Sudáfrica, las finalmente exitosas protestas #ZumaMustFall, en 2017, se organizaron en parte a través de sindicatos, partidos de oposición y organizaciones religiosas y otros grupos de la sociedad civil. 

En otros casos, las organizaciones incipientes han aprendido sobre la marcha. Balai Citoyen de Burkina Faso, por ejemplo, tenía apenas un año en 2014 cuando sus líderes se vieron obligados a ser el centro de atención como portavoces de las protestas contra la candidatura del entonces presidente Blaise Compaoré a un tercer mandato. Tras la expulsión de Compaoré, el grupo mantuvo la presión de la calle sobre el gobierno coordinándose con grupos cívicos más arraigados y estableciendo contactos con organizaciones activistas en otras partes de la región. 

Trabajar dentro y fuera de la política formal 

En su libro Unarmed Insurrections, el sociólogo Kurt Shock encuentra que los movimientos de protesta exitosos deben ser un desafío al Estado tomando acciones a través de canales institucionales y no institucionales. Los que funcionan enteramente a través de mecanismos institucionales legales, como las elecciones, son fáciles de ignorar. Los movimientos que se centran en movilizar la calle, como el movimiento Occupy o las protestas de los chalecos amarillos franceses, tienen dificultades para mantener esa presión a largo plazo y ganarse el apoyo de las élites políticas. 

En África, muchos reformadores han cultivado deliberadamente vínculos con partidos políticos, burócratas profesionales, élites económicas y servicios de seguridad. Esto les ha permitido institucionalizar su éxito. En Senegal, Y’en a Marre ha tenido cuidado de permanecer apolítico, pero también utiliza el hip-hop para involucrar a los jóvenes senegaleses y organiza reuniones entre líderes locales y ciudadanos para pedir cuentas a esos líderes. En Sudán, miembros de la alianza Forces of Freedom and Chalenge apelaron al deber del ejército sudanés de proteger a los civiles para persuadir a algunas bases de que deserten y han permanecido comprometidos con el gobierno de transición desde la destitución de Al-Bashir. En Malawi, los grupos de la sociedad civil aprovecharon el descontento público por las disputadas elecciones de Mayo de 2019 en una campaña coordinada que presionó al Tribunal Constitucional para que revocara los resultados de las elecciones, lo que finalmente marcó el comienzo de una victoria de la oposición . 

Al trabajar a través de estructuras políticas, de seguridad y electorales, y no en contra, estos movimientos han abierto un camino hacia un cambio institucional potencialmente duradero. 

Desde las protestas de los chalecos amarillos en Francia hasta la Marcha de las Mujeres en los EE.UU. y las manifestaciones contra el Brexit en el Reino Unido, la calle global se está volviendo cada vez más inquieta. Sin embargo, sin organizaciones de masas inclusivas para canalizar el descontento y presionar por un cambio político, es probable que estas campañas sean fugaces. El asombroso éxito de los movimientos de protesta en África – éxito construido sobre su compromiso con la inclusión, sus raíces profundas en la sociedad civil y la estrategia de trabajo a través de mecanismos institucionales – ofrece un manual de jugadas potenciales para que otros lo sigan. 

Autores 

Alison Faupel trabaja para el Departamento de Estado de Estados Unidos como analista sobre movimientos sociales, estabilidad política y democratización.  

Andrew Wojtanik es estudiante de doctorado en Ciencias Políticas en la Universidad de California-Berkeley y ex analista del gobierno de Estados Unidos. Trabaja en temas africanos.  

Las opiniones expresadas son las suyas propias y no necesariamente representan las opiniones del gobierno de los Estados Unidos. 

Este artículo fue publicado originalmente en African Arguments, con el título “What the rest of the world can learn from Africa’s protest movements”, el pasado 16 de diciembre de 2020.

Traducción: Africaye 

Acto contra el despilfarro de alimentos

A las 12 de la mañana del sábado 17 de Octubre, en la plaza Saulo Torón (Las Palmas de Gran Canaria), la Campaña Stop Derroche realizó un acto con todas las medidas de seguridad que recomienda Salud Pública.
La vida continúa y no van a ser los actos solidarios los únicos que se queden en la estacada. Los actos de promoción de la solidaridad deben seguir realizándose.
El acto consistió en una performance en que se criticaba la cantidad de comida que va a la basura por vías diversas: el consumo de la casa, el derroche de los supermercados, el derroche que tiene causas políticas.
Yolanda Ortega, en representación de “Stop Derroche” expuso las ideas centrales de la campaña
Se tiran más alimentos que los que necesitan para acabar con el hambre hoy mismo.
Un tercio de la comida que se tira en el mundo lo hacemos en las casas.
Se fabrican alimentos sabiendo que se van a tirar. Como la corteza del llamado pan sin corteza que se tira ya en la fábrica. Como los plátanos que se cultivan sabiendo que una parte de ellos van a la basura
Dónde más comida se tira es en los supermercados. Por caducidad, por estética, por desorganización. Por voluntad comercial. Los mismos supermercados que tiran alimentos tienen la desvergüenza de hacer recogidas de alimentos que son un nuevo negocio de marketing y ventas.
No hay decisión política de acabar con el derroche. Hay complicidad. El derroche también es un crimen político.
En este “calentamiento de motores” los organizadores ya anuncian que plantearán a todos los partidos políticos la necesidad de que haya una ley autonómica contra el despilfarro de alimentos.
Por razones de salud pública se limitó la asistencia a un total de veinticinco personas para el amplio espacio de que se disponía.
El lanzamiento oficial de la campaña será en las fechas navideñas. Las mismas fechas en que muchos de los miembros de “Stop derroche” durante años nos han recordado en la calle Triana que el hambre es un negocio político.
Para más información respecto de la Campaña los organizadores remiten a la Casa de Cultura y Encuentro, desde donde se impulsa esta Campaña y donde tiene su sede.

El camino dorado

Publicado en el Twitter de @pasoveoleo y con información de Mil recuerdos del pasado


Detrás de una plaza en Múnich, existe algo único: un camino con piezas de bronce que dan un brillo dorado en medio de una oscura calle.
Es un camino que tiene una historia de valentía y rebeldía contra el terrible movimiento Nazi.

Munich, Baviera 9 de Noviembre de 1923.

El llamado “Putsch” (Golpe de estado) de Múnich había comenzado. Varios miembros del partido nazi y otros partidos afines, acompañados por Adolfo Hitler estaban intentando tomar el control de la ciudad.

El movimiento, era parte de un plan no muy bien elaborado unos días antes, por parte del militar Erich Ludendorff y el mismo Hitler. El “golpe” debía darse no sólo en Múnich, si no en otras ciudades de Baviera cómo Ratisbona, Augsburgo y Nuremberg.

Los movimientos fuera de Múnich no habían tenido el éxito esperado: en muchas ciudades, los participantes no hicieron acción alguna. En otras, la policía de baviera logró dispersar rápidamente a los golpistas.

Pero Múnich era otra historia: el caos estaba presente en la ciudad desde el día anterior, 8 de Noviembre.

Ese día el mismo Hitler había hecho su aparición en una conocida cervecería de Munich la “Bürgerbräukeller” -> “Cervecería de los ciudadanos”.

Pistola en mano y acompañado por otros golpistas, interrumpiría el discurso del entonces comisario general de Baviera, Gustav Von Kahr.

Con un disparo al techo, callaría a los espectadores presentes en la sala: “¡La revolución nacionalista ha comenzado!”.

Si bien la aparición en la cervecería fue estruendosa, en el resto de la ciudad el golpe no tuvo éxito. La policía de Baviera permaneció fiel al gobierno estatal y los manifestantes nazis no lograron mover la cantidad de personas esperadas. Continuaría al día siguiente…

Ya a las 9 de la mañana del día siguiente, Hitler se encontraba con un grupo de manifestantes en el centro de la ciudad. El plan era causar tanto alboroto como fuera posible para así llamar más manifestantes al movimiento. Con ésta idea se dirigieron a la “Odeonsplatz” de Múnich.

A las 12:30 fueron detenidos por la policía de Baviera. Alguien, efectuaría un disparo (aún no se sabe cuál bando lo hizo) esto desencadenó un tiroteo que traería un saldo fatal: 14 militantes nazis y 4 policías de Baviera habían fallecido. El golpe había fracasado.

Años más tarde, el partido Nazi se haría con el poder en Alemania. En 1933, los restos de los llamados “mártires” de aquel 9 de Noviembre serían trasladados al mísmo lugar dónde habían fallecido: La “Feldherrnhalle” de la “Odeonsplatz”.
A las 12:30 fueron detenidos por la policía de Baviera. Alguien, efectuaría un disparo (aún no se sabe cuál bando lo hizo) esto desencadenó un tiroteo que traería un saldo fatal: 14 militantes nazis y 4 policías de Baviera habían fallecido. El golpe había fracasado.

Años más tarde, el partido Nazi se haría con el poder en Alemania. En 1933, los restos de los llamados “mártires” de aquel 9 de Noviembre serían trasladados al mísmo lugar dónde habían fallecido: La “Feldherrnhalle” de la “Odeonsplatz”.

Los nazis, colocarían un monumento en memoria de los 14 caídos en el lugar e impondrían la siguiente acción: todo aquel que pasara por aquel lugar debía hacer el saludo nazi frente al monumento.

Por supuesto, no todos los ciudadanos querían realizar éste saludo. Esto trajo como consecuencia que mucha gente que iba a pasar por el lugar se desviara antes, en la calle “Viscardigasse”.

Ésto fue notado rápidamente por el régimen del tercer Reich, quienes pusieron rápidamente controles en el lugar: si un ciudadano era visto esquivando el memorial de la “Ferldherrnhalle” más de dos veces al año, era interrogado y las consecuencias podían ser severas.

Por éste motivo, en el año 1995 la ciudad instalaría un camino de bronce, ideado por el artista Bruno Wank, que atraviesa parte de la calle que tomaban aquellos valientes que rehusaban a hacer el saludo nazi frente al monumento en “Odeonsplatz”.

Un monumento que habla de valentía en tiempos verdaderamente terribles. Un pequeño acto de rebeldía que ha podido llegar hasta nuestros días, del período de la historia más oscuro de Alemania. Si pasan por Múnich, caminen por la senda de los valientes

Contra el odio

Esther Mateo


“El odio es siempre difuso. Con exactitud no se odia bien. La precisión traería consigo la sutileza, la mirada o la escucha atentas; la precisión traería consigo esa diferenciación que reconoce a cada persona como un ser humano con todas sus características e inclinaciones diversas y contradictorias.”
Así comienza el ensayo de Carolin Emcke, periodista y filósofa alemana, “Contra el odio”, escrito ya hace unos años, 2016, pero de plena actualidad y que nos ayuda a entender qué es lo que está pasando.

En Estados Unidos se están viviendo miles de protestas contra la acción policial ante los ciudadanos de raza negra. Estas protestas están uniendo a todo el país. Y nos están dejando imágenes históricas que suponen un gran avance.

El hecho que ha desencadenado todo esto, no es un caso aislado, en Estados Unidos se lleva asesinando a los negros de esta manera desde hace mucho tiempo. Emcke en su ensayo nos relata un hecho similar ocurrido en el 2015, pero hay muchos más citados, 1975, 1983…

El odio no es algo que aparezca de pronto, es algo fabricado y hasta, en ocasiones, heredado. El racismo y odio hacia los negros es un racismo heredado. No se necesita ni maldad. Basta con la certeza de poseer una herencia según la cual los negros siempre han podido ser humillados, despreciados o maltratados impunemente. Ver así la realidad se debe a que en los esquemas históricos que manejamos solo tomamos nota de lo que nos encaja a cada uno según la visión del mundo que tengamos.

El esquema racista según el cual todo cuerpo negro tiene algo de amenazador se traduce en la actitud de algunos policías blancos, que se consideran en la obligación de proteger a la sociedad de ese peligro imaginario.

Las imágenes que nos dejan las manifestaciones de estos días son un paso de gigantes contra esta herencia de odio al negro. Policías arrodillados. Policías abrazados a los negros. Un importante gesto de perdón.

Pongámonos la mascarilla para combatir al virus del odio, que no deja de crecer. Salgamos de nuestro individualismo y creemos espacios en los que las personas se encuentren y dialoguen y vean que el otro no es tu enemigo.

 

“Ahora más que nunca, con las personas olvidadas” #CírculosDeSilencioEnCasa

La situación de “Estado de alarma” decretada por el gobierno español ante la epidemia del coronavirus ha supuesto el masivo confinamiento de la población en los hogares, resumido en el hashtag #QuédateEnCasa. También ha conllevado una gravísima crisis económica, con la apertura de ERTEs en innumerables empresas y la pérdida de empleo para muchos cientos de miles de personas. Mientras, los contagios aumentan y las víctimas del virus no dejan de multiplicarse. Con ellas, crece el dolor y la preocupación de las familias.

En estas circunstancias, no podemos dejar de alzar la voz por las personas migrantes, que encarnan, muy a pesar suyo, a las víctimas de siempre, también de ahora. Ellas han encontrado sus posibilidades de sobrevivir en trabajos muchas veces precarios que exigen deambular por las calles -manteros-; ellas han asumido muchos de los trabajos de cuidados en los hogares españoles; ellas afrontan también en un elevado porcentaje tareas agrícolas en condiciones a menudo muy difíciles; ellas -en especial las mujeres- son víctimas de la trata y se ven abocadas a la prostitución; ellas, por último, se encuentran a menudo recluidas en los CIEs por no cometer más delito que haber huido de las guerras, el hambre, la pobreza…

Son también no pocas personas migrantes, junto a otras muchas empobrecidas y marginadas, las primeras que no pueden cumplir el requerimiento del gobierno de recluirse en sus hogares porque viven en la calle o en campamentos improvisados junto a las grandes explotaciones agrícolas donde trabajan o en prostíbulos o en cárceles o en los CIEs, o en pisos diminutos que comparten porque no pueden permitirse nada mejor, igual que muchas otras personas víctimas de la pobreza y la exclusión… En definitiva, hablamos de una parte de la población, de vecinos y vecinas que no pueden cumplir el requerimiento del gobierno porque no tienen casa, porque no tienen algo a lo que puedan llamar hogar.

Estos días hemos recibido con esperanza la noticia de que están “desalojando” algunos CIEs (en Aluche, Barcelona, Valencia…) para evitar el contagio de sus internos. Pero no somos ingenuos: la medida se debe a las reclamaciones de las organizaciones de derechos humanos, a las protestas de los internos y a la preocupación porque haya allí un contagio masivo que ponga -más aún- en evidencia las condiciones de hacinamiento en las que (mal)viven los internos, y sobre todo se debe a la imposibilidad de expulsarlos por el cierre de fronteras. En todo caso, El Defensor del Pueblo ha solicitado al Gobierno, sumándose a la reclamación de numerosas organizaciones y colectivos, la liberación de todas los inmigrantes de los Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE) de España. Enseguida surge la pregunta de si las personas allí recluidas recibirán opciones para acogerse en condiciones dignas bajo un techo. De momento, el gobierno libera a las que tienen residencia estable; para las que carecen de ella, dice estar buscando alternativas humanitarias… que esperemos lleguen lo antes posible.

Recientemente, Leilani Farha, relatora especial de Naciones Unidas, era muy clara al referirse a la situación de muchas familias y personas sin una vivienda digna: “Insto a los estados a que tomen medidas extraordinarias para garantizar el derecho a la vivienda para que todos puedan protegerse contra la pandemia”. Y añadía con rotundidad: “La vivienda se ha convertido en la primera línea de defensa contra el coronavirus. El tener un hogar, ahora más que nunca, es una situación de vida o muerte”. No se puede hablar más claro.

Por todo ello, nos sumamos a muchas personas, organizaciones y colectivos de derechos humanos y exigimos:

  • Frenar las repatriaciones y cualquier otra medida de orden judicial o administrativo que ponga en riesgo a personas que ante todo deben tener garantizadas las necesarias medidas de protección sanitaria. Recordemos además que el mantenimiento de estas políticas solo contribuye a coartar la consulta de las personas migrantes sin papeles en los centros de salud cercanos.
  • Cerrar los CIEs y ofrecer alternativas habitacionales dignas a las personas que no tengan una vivienda estable; además, deberán garantizarse condiciones de seguridad sanitaria adecuadas en todos los albergues y alojamientos para personas sin residencia fija que estén allí de forma temporal, mientras no se les ofrece una alternativa más idónea.
  • Combatir y denunciar las afirmaciones de carácter xenófobo que busquen estigmatizar a las personas migrantes, especialmente cuando proceden de organizaciones y medios con evidente poder mediático.
  • Compromisos explícitos por parte de los poderes políticos y mediáticos para promover una información argumentada en positivo sobre las aportaciones que hace la población migrante y refugiada a nuestra sociedad, al tejido económico mediante el consumo y el pago de impuestos, a la potenciación de los cuidados, a los trabajos en la agricultura y la construcción, a la recuperación y regeneración del tejido social, cada vez más envejecido…

En estos días, como si despertáramos a una nueva realidad, somos más conscientes que nunca de lo que es importante en la vida: la libertad de movimientos, de desplazarte a donde te plazca (los vuelos procedentes de España han sido restringidos en muchos países); el placer de gozar de un paseo, sin rumbo fijo, solo porque sí; la alegría de encontrarse con las personas amigas, con las vecinas, con la gente de nuestro entorno; la maravilla de la caricia, del beso, del abrazo; el valor de los trabajos de cuidados y de quienes producen nuestros alimentos, en manos muchos de ellos de las personas migrantes y precarizadas…

Surge una esperanza… Esta crisis ha puesto de manifiesto nuestra fragilidad, nuestra vulnerabilidad. Acaso ahora, que han caído nuestras seguridades, acaso ahora, que el estado de bienestar se tambalea, podamos liberarnos de los miedos que llevaron a cerrar todas las fronteras a las personas migrantes y refugiadas. Tal vez podamos, ahora, por fin, abrir los ojos y los brazos a quienes vienen del sur buscando un mundo mejor y pueden ayudarnos a construirlo.

Podríamos terminar este manifiesto exigiendo un cambio en las políticas migratorias en nombre de las víctimas, porque hemos asumido tácitamente ese juego del lenguaje que nos lleva a distinguir entre nosotras y ellas, las otras, los de fuera. Pero no queremos caer en ese juego. Así que lo vamos a hacer en nuestro propio nombre, en nombre de buena parte de la sociedad española y europea, que quiere otro mundo posible, necesario y cada vez más urgente. En nombre de muchas personas, organizaciones y colectivos; en nombre de una dignidad manchada y escarnecida; en nombre de una vergüenza infinita; en nombre, también, porque son fruto nuestro, de nuestras víctimas, que pueblan los fondos del mar Mediterráneo.

Un poeta escribió una vez: “Vendrá un día más puro que los otros […]. Un fulgor nuevo envolverá las cosas”. Vendrá un día más puro que los otros, un día en el que la solidaridad sea el pan tierno de cada día, un día en el que ya no haya CIEs, refugiadas, sin papeles, extranjeras, sin hogar, maltratadas, explotadas, ninguneadas, olvidadas, nadies…

Ese día puede ser HOY.

#CírculosDeSilencioEnCasa