Un cuarto de siglo sembrando espiritualidad, compromiso y cultura del encuentro
Hace veinticinco años comenzaba a tomar forma un sueño gestado en el corazón de militantes cristianos que deseaban ofrecer a la Iglesia un espacio vivo de espiritualidad, formación y compromiso. Hoy, la Casa Emaús, impulsada y gestionada por la asociación Encuentro y Solidaridad, celebra su 25º aniversario como un lugar consolidado de evangelización, fraternidad y servicio a los empobrecidos.
No se trata simplemente de un edificio. Emaús es una experiencia. Es una manera concreta de vivir el Evangelio desde la conversión personal, el compromiso social y la caridad política.
Un sueño construido con fe y sacrificio
La Casa Emaús nació sin subvenciones públicas ni créditos bancarios. Fue levantada gracias al esfuerzo generoso de cientos de personas que ofrecieron tiempo, trabajo y sacrificio. Kilómetros recorridos, fines de semana entregados, horas sin dormir, familias organizándose para poder colaborar… Todo para hacer posible un espacio que sea fragua y hospital de militantes cristianos.
Militantes históricos como Julián Gómez del Castillo, Trinidad Segurado, Eduardo Candela, Tere Cáceres, Camilo Sánchez, Máximo Mata, Felipe López,
Enrique Prieto, Josefina Aguilar y tantos otros soñaron con un proyecto de esta envergadura. Hoy celebramos que aquella visión no quedó en palabras, sino que se hizo realidad gracias al compromiso compartido.
Emaús es fruto del trabajo gratuito, asociado y solidario. Es una obra nacida desde abajo, sostenida por la autogestión y el protagonismo de los laicos.
La Casa Emaús es expresión viva del movimiento de Apostolado Seglar Encuentro y Solidaridad, que busca vivir una espiritualidad de conversión a
Cristo, un amor creciente a la Iglesia y una encarnación real entre los más pobres, partiendo de la familia y los equipos militantes.

Como laicos responsables, sus miembros se comprometen por una sociedad más justa y fraterna, viviendo la caridad política como forma concreta de amor cristiano. Frente a la cultura del descarte, proponen una cultura de la vida; frente a la violencia y la división, una amistad social autogestionaria y comunitaria.
La cultura del encuentro y la solidaridad no es un eslogan: es compartir hasta lo necesario para vivir, reconocer al otro como hermano verdadero y asumir la noviolencia y el amor a los enemigos no solo con palabras, sino con hechos.
Al servicio de la Iglesia y la sociedad
Desde sus inicios, la Casa Emaús se ha puesto al servicio de parroquias, movimientos, asociaciones y colectivos eclesiales y sociales. Su objetivo es ofrecer los medios necesarios para afrontar los retos de la nueva evangelización.
Además de acoger reuniones, convivencias y retiros, la Casa desarrolla durante todo el año un amplio programa formativo que incluye cursos de espiritualidad y formación sociopolítica, orientados a fortalecer una militancia cristiana madura y comprometida.
Emaús quiere ser lugar de encuentro y acogida, reflexión y lucha solidaria por la justicia. Todo – su distribución, su gestión, su funcionamiento cotidiano – está pensado para que respire y contagie solidaridad.
Un estilo de colaboración, austeridad y silencio

La Casa Emaús no es un hotel ni un negocio. Es una experiencia evangelizadora con un estilo claramente definido.
Colaboración. Quienes atienden la casa y cocinan lo hacen de manera gratuita. Los asistentes participan en las tareas de comedor y limpieza, fomentando la corresponsabilidad y la vida comunitaria.
Austeridad. Se evita el despilfarro de luz, agua y alimentos como forma concreta de solidaridad en un mundo marcado por el derroche y la desigualdad.
Silencio. Dentro de la Casa se cuida especialmente el clima de oración, reflexión y trabajo personal. Existen espacios específicos para el diálogo, el juego o el deporte, preservando así el recogimiento necesario para el encuentro con Dios.

25 años caminando… y mirando al futuro
Celebrar el 25º aniversario de la Casa Emaús no es sólo hacer memoria agradecida. Es renovar el compromiso. Es volver a escuchar la llamada del Señor a caminar con Él, como los discípulos hacia Emaús, dejándonos arder el corazón y enviándonos de nuevo a la misión. Durante estos años, miles de personas han encontrado aquí un espacio para profundizar en su fe, formarse para la acción transformadora y experimentar una fraternidad concreta. La historia continúa.
Hoy más que nunca, la Iglesia necesita laicos formados, comunidades vivas y espacios donde la espiritualidad y el compromiso social caminen unidos.
Invitación al 25º aniversario
Con motivo de este 25º aniversario, invitamos a militantes, amigos, colaboradores y a toda persona que desee conocer esta experiencia a participar en
los actos conmemorativos que se celebrarán el fin de semana del 14 y 15 de marzo de 2026 en la Casa
Emaús de Torremocha de Jarama – Madrid.
Será un tiempo de acción de gracias, de reencuentro y de renovación del compromiso militante. Porque Emaús no es solo memoria: es futuro.
Enlace a la web del 25 aniversario: Información e inscripciones
https://www.casaemaus.es/25aniversario/








